jueves, 13 de junio de 2013

El bien que Dios quiere sacar de la crisis actual


Un aspecto esencial y constante de la vocación cristiana es que, para avanzar en la intimidad divina, para avanzar por tanto en un amor de las criaturas que sea conforme al modo en que Dios las ama, esa vocación de hijos de Dios conlleva un llamamiento a un desapego de lo creado que puede llamarse un “éxodo” a un desierto espiritual.
Entonces, ¿por qué se da en nuestro tiempo un llamamiento especial a esta orientación hacia el desierto?
Que de la gran crisis actual Dios quiere sacar un bien inmenso es algo que está fuera de discusión. Es una certeza de fe. Lo que tenemos que preguntarnos es solamente qué bien inmenso quiere obtener Dios.
He aquí la respuesta: el bien que debe salir de la presente crisis es una gran unión de amor de los cristianos con Cristo y con su Madre en la pobreza, la soledad, la noche del Calvario.