viernes, 3 de diciembre de 2010

La fe reducida a obediencia, la inteligencia que renuncia a ver

El segundo carácter típico del modo de funcionar de la inteligencia contemporánea deriva naturalmente del primero; lo he llamado primado de la verificación en la verdad. Estamos más interesados en verificar la validez de los signos y símbolos que hemos fabricado que en nutrirnos de la verdad que nos muestran. ¿No se ha hecho sospechosa, para muchos filósofos contemporáneos, la misma palabra verdad? De hecho, nuestra inteligencia apenas se preocupa de las delicias y de las seducciones de la verdad, al igual que hace con las del ente; más bien se asusta de ellas, se detiene en la verificación, como se detiene en el signo.