El Padre Ricardo Parle, sacerdote de San Columbano, tuvo conocimiento de que en su parroquia había una nueva familia católica. El matrimonio de José Kim, sastre, y su mujer Mary, vivía en Kumkwa desde 1954, pero nunca había tratado con los sacerdotes, pues dudaban si estos en verdad eran o no católicos. Las preguntas del Padre Ricardo sacaron a la luz una interesante historia.La señora Kim había nacido en el norte de Corea, donde por espacio de ocho años había frecuentado una escuela católica, pero sin haberse bautizado.
El año 1946 se trasladó al sur, donde se casó con Habco Kim.
Al estallar la guerra de Corea, vivían los dos en Seúl con sus dos hijos. Durante un bombardeo de los rojos, se vieron en inminente peligro de perder sus vidas. Entonces, ella, recordando la doctrina católica y el modo de bautizar, bautizó primeramente a sus dos hijos, inmediatamente instruyó a su marido en las cosas esenciales de la religión y le bautizó con el nombre de José; finalmente, el marido bautizó a su mujer con el nombre de María. Pocos momentos más tarde los dos hijos perecieron a causa del derrumbe del edificio.
Ahora, diez años más tarde, estos singulares cristianos se están instruyendo con el Padre Parle y por Pascua, D.m., habrán hecho su primera comunión.
[Tomado del boletín “Jesuitas. Extremo Oriente”, del colegio de Nuestra Señora de Begoña. Bilbao. Nº 20, sept. de 1960.]
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada