Lleno de alegría en la Catedral Greco-Melquita[1] de San Jorge nos recordó “tener esperanza, la que nos califica como Cristianos; especialmente recordó que los padres de familia deben esperar un buen futuro para sus hijos”.
Literalmente dijo: “¿Qué padre de familia o persona de buena voluntad no se sentiría turbado ante los influjos negativos tan penetrantes de nuestro mundo globalizado?, incluidos los elementos destructivos de la industria de la diversión que con tanta insensibilidad explota la inocencia y la fragilidad de las personas vulnerables y de los jóvenes?”
Pero yo espero que no se termine en nosotros la esperanza que debemos manifestar a todos los que encontremos y sirvamos.
2.- También el Papa da una palabra de aliento a los jóvenes que se están formando para el Sacerdocio y la vida consagrada en todas partes, también en Hermosillo.
Guiados por la luz del Señor Resucitado, inflamados por su esperanza y revestidos de su verdad y amor, el testimonio que dan estos jóvenes traerá abundantes bendiciones a todos los que se interesan por ellos. Y todos los jóvenes del mundo, no deben tener miedo de dar su contribución sabia, mesurada y respetuosa a la vida pública y social de nuestra Patria.
Deseo que todos los que lean estas líneas reciban mis sentimientos de gran respeto y estima de sus personas, porque estoy seguro que trabajan siempre por el bien y el progreso de nuestro Mundo.
2.- Lleno de alegría el Papa celebró varias reuniones Eucarísticas porque veía la rica diversidad de la Iglesia Católica en Tierra Santa, con la presencia de tantas y diversas comunidades.
Pero al mismo tiempo animaba a perseverar en la fe, la esperanza y la caridad a la comunidad católica, porque veía que esta comunidad está profundamente afectada por las dificultades e incertidumbres que viven todos los habitantes de Oriente Medio; por eso les recuerda que no olviden nunca la gran dignidad que deriva de la herencia cristiana y además les aconseja el sentir una amorosa solidaridad con los hermanos y hermanas que ahí viven.
Especialmente a la familia le pide que crezcan en la fidelidad a su noble vocación de ser una verdadera escuela de oración, en la que los niños aprendan el amor sincero de Dios, maduren en la autodisciplina y en la atención a las necesidades de los demás y así contribuyan a construir una sociedad más justa y fraterna.
3.- Reconoce que las sólidas familias Cristianas de Tierra Santa conservan la herencia recibida de las generaciones precedentes. Pero la fidelidad a las raíces cristianas y a la misión de la Iglesia en Tierra Santa exige valentía particular: la valentía de comprometerse en el diálogo y trabajar juntamente con los demás cristianos al servicio del Evangelio y en solidaridad con los pobres, los desplazados y las victimas de las tragedias humanas. Pide sobre todo la valentía de construir nuevos puentes de encuentro de personas de diferentes religiones y culturas.
S.E.R. mons. Don Carlos Quintero Arce, obispo
Julio de 2009. Hermosillo, Sonora.
[1] Iglesia Católica Greco-Melquita es una iglesia oriental católica de rito bizantino (en su variante griega), es decir, es una iglesia particular (sui iuris) de la Iglesia Católica que goza de autonomía y está en plena comunión con el papa de Roma. La iglesia Melquita tuvo su origen en el Medio Oriente, pero hoy los católicos melquitas se han dispersado también por otros continentes, contando en la actualidad con 1.500.000 fieles. Esta iglesia presenta la particularidad de su alta homogeneidad, ya que su clero y la mayoría de sus fieles son de lengua árabe.
Invitamos a leer, por su interés,