sábado 5 de septiembre de 2009

Sin lo cual no podrá salvar su alma

Para nuestra meditación.

Recogidas por el Padre Félix García O.S.A., he aquí dos perlas de la Venerable Madre María de Ágreda, que dan muestra del temple de aquella mujer.
Están extraídas de la correspondencia de la abadesa con el rey de las Españas, Felipe IV.

La primera, trata sobre la importancia de los deberes de estado, en particular en cuanto a la justicia general, y más todavía cuanto mayor sea la responsabilidad a que hemos sido llamados:

Tiene que cumplir con su oficio de Rey, pagando de su persona ante el ejército y gobernando por sí, sin lo cual no podrá salvar su alma, aun cuando fuera muy piadoso y creyente”. El reinar tanto tiene de peso como de grandeza".

La segunda, lapidaria, resume una de nuestras preocupaciones (que la imprescindible devoción no sirva para compensar la infidelidad hacia las propias obligaciones):

No ampara la creencia a los que desamparan sus propias acciones”.