“Que se entienda bien: hoy, más que nunca, la sociedad tiene necesidad de doctrinas fuertes y consecuentes con ellas mismas... Las concesiones se vuelven, cada vez más, estériles y cada una de ellas arrastra tras de sí un fragmento de la verdad. Como en los primeros días del cristianismo, es necesario que los cristianos asombren a todos por la unidad de sus principios y de sus juicios. No tienen nada que tomar prestado de ese caos de negaciones y de tentativas de todo género que da testimonio a gritos de la impotencia de la sociedad presente... Muéstrate, pues, ante ella, tal como eres en el fondo: católico convencido. Puede que durante algún tiempo ella se espante de ti, pero ten la seguridad de que ella regresará a ti. Si la halagas, utilizando su mismo lenguaje, sólo conseguirás divertirla durante un instante, y después ella te olvidará, pues no le habrás causado una impresión seria. Ella se reconocerá en ti, en mayor o menor medida, y como tiene poca confianza en sí misma, tampoco la pondrá mayor en ti.Hay una gracia ligada a la confesión plena y entera de la fe. Esta confesión –nos dice el Apóstol- es la salvación de los que la hacen y la experiencia demuestra que también es la salvación de los que la escuchan. Seamos católicos y nada más que católicos: ni filósofos*, ni soñadores de utopías, y seremos la levadura de la que el Señor dice que hace fermentar toda masa. Lo repito: así fue también al comienzo. Si la sociedad tiene una oportunidad de salvación, ésa se halla en la actitud cada vez más resuelta de los cristianos. Que se sepa que nosotros no transigiremos sobre nada, que nosotros rechazamos repetir la jerga de los filósofos*.Es una verdad de hecho que el cristianismo se impone no por la violencia, sino por el ascendiente de la convicción de quien lo predica”.
Dom Prosper Guéranger [Le Sens chrétien de l’histoire]
*se refiere a los “espíritus fuertes”, a los “filósofos” racionalistas, no a la actividad auténticamente filosófica.
1 comentarios:
Ya lo dijo aquel gran Santo español, misionero en la América Española que fué SAN EZEQUIEL MORENO:
"Es un error, y error funesto a la Iglesia y a las almas, transigir con los enemigos de Jesucristo y andar blandos y complacientes con ellos. (...)
¿Que bienes se han conseguido con las blanduras y coqueteos con los enemigos de Jesucristo? ¿Qué males se han evitado, pequeños ni grandes, por esos caminos? No se consigue otra cosa con esa conducta que afianzar el poder de los malos"
J B
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