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La resurrección del Señor.
Bajorrelieve romano del s.V. que el British Museum custodia por algún legítimo e ignoto motivo |
“Este es el oculto y horrible veneno
de vuestra herejía:
queréis que la gracia de Cristo consista en habernos dejado su ejemplo y no en el don de sí mismo.
Decís que nos hacemos justos por imitarle, en lugar de creer que los hombres se justifican por dispensación del Espíritu Santo, derramada copiosísimamente
sobre los suyos para que, conducidos de la mano, lo imiten a Él”.
San Agustín, Op. imp. contra Iulianum, II-146*.
Emocionado por la gracia de
Cristo resucitado, ruego al Padre por todos vosotros, mis cofrades lectores,
ocasionales o habituales, amigos todos del brigante (particularmente por aquellos
con los que estoy en afrentosa deuda epistolar. Me acojo a la algazara desbordante
y objetiva de este día para implorar vuestra indulgencia y una prórroga).
Estáis todos en mis plegarias
conmovidas.
El Señor dispuso que el martes
santo sufriera un percance que me ha tenido alejado de las hermosas
celebraciones de esos santos días y todavía sigo perjudicado. Como Pedro, también me mantuve a distancia. Y a
pesar de nuestros pecados, sin hacer caso de nuestra falta de preparación, de
nuestra indisposición, Jesús surge de los muertos. Su gracia vale más que la
vida y no se deja reducir a nuestros esquemas. Bendito sea.
Os deseo una Pascua llena de gozo,
de audacia y de santidad. Y rezo por que crezca esta amistad. Un abrazo.
El brigante
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* Hoc est occultum et horrendum virus haeresis vestrae,
ut velitis gratiam Christi in exemplo eius esse, non in dono eius, dicentes
quia per eius imitationem fiunt iusti, non per subministrationem Spiritus
Sancti, ut eum imitentur, adducti, quem Spiritum super suos ditissime
effudit.